Zoila, mujer q’eqchi’ y poqomchí de Jolomché, Tamahú, ha pasado de enfrentar emergencias sin organización a convertirse en referente comunitaria. Madre de siete hijas e hijos, combina su trabajo en el tejido y la costura con el rol de promotora de salud.

Su historia refleja cómo el liderazgo de las mujeres puede transformar no solo una vida, sino la realidad de toda una comunidad.

Durante muchos años, las familias de Jolomché enfrentaron las consecuencias de las lluvias sin estar preparadas para responder.

Los deslaves, la pérdida de viviendas, cultivos y animales de corral eran frecuentes, y la organización comunitaria para atender las emergencias era limitada.

A esto se sumaba un   entorno marcado por prácticas machistas, que relegaban a las mujeres y restringían su participación en la toma de decisiones.

En ese contexto, Zoila fue elegida para integrarse en la Escuela de Mujeres Líderes en Emergencias, impulsada por CARE en el marco del proyecto Comunidades preparadas para responder a desastres.

Aunque al inicio enfrentó oposición de su esposo y comentarios desalentadores de algunos vecinos, decidió seguir adelante con la convicción de que podía aprender y aportar más a su comunidad.

En la Escuela, participó en capacitaciones sobre liderazgo, autoestima, igualdad, preparación comunitaria y atención a emergencias. Se destacó por su solidaridad: apoyaba a compañeras que no sabían leer y traducía la información al q’eqchi’ o al poqomchí.

El cambio más significativo que reconoce es el fortalecimiento de su confianza, tomando decisiones sobre su formación y participación comunitaria.

Hoy su voz tiene peso en distintos espacios: organiza simulacros, orienta a las familias en casos de emergencia y promueve conversaciones sobre igualdad y derechos. Estos temas, antes invisibles, ahora forman parte de la agenda local gracias a su liderazgo.

Actualmente, Zoila es reconocida como una referente comunitaria. Coordina acciones de evacuación, brinda primeros auxilios a grupos vulnerables y motiva a otras mujeres a involucrarse en espacios de liderazgo.

Gracias a liderazgos como el de Zoila, las comunidades de Alta Verapaz hoy fortalecen su resiliencia y avanzan hacia una preparación más organizada frente a desastres, con mujeres al frente de la acción y la toma de decisiones.

Con una sonrisa, Zoila resume su visión con palabras que reflejan el espíritu del proyecto:

“Nosotras valemos, y nos vamos a hacer valer; no vamos a esperar a que nos den nuestro lugar, porque ese lugar nos pertenece y juntas lo vamos a lograr.”

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