“Cuando una mujer se levanta, también se levanta la esperanza de toda su comunidad”
Así resume Odilia, mujer q’eqchi’ de 32 años de la aldea Sumach, Livingston, Izabal, el cambio que ha vivido desde que decidió formarse como lideresa.
Madre de dos hijos, combina sus responsabilidades familiares con su labor en la Coordinadora Local para la Reducción de Desastres (COLRED), donde participa en el área de evaluación de daños y apoya la recopilación de información comunitaria.
Antes, las decisiones en la comunidad estaban centradas en los hombres, en cada reunión, su voz y la de otras mujeres eran escuchadas con dificultad. Además, la falta de organización ante desastres generaba temor e incertidumbre cuando llegaban las lluvias o las inundaciones.
Su historia de transformación comenzó cuando fue invitada a integrarse a la COLRED y, posteriormente, a la Escuela de Liderazgo de Mujeres en Emergencia.
Aunque al principio dudó, aceptó motivada por su deseo de ayudar a su comunidad.
Durante los talleres, aprendió sobre el sistema CONRED, la gestión de riesgos y la organización comunitaria, comprendiendo que la preparación salva vidas.
Aun con los desafíos de ser madre y no tener con quién dejar a sus hijos, nunca faltó a una sesión. Los llevaba consigo, convencida de que crecer viendo a su madre ejercer liderazgo era también una forma de enseñarles a construir un futuro diferente.
La Escuela la ayudó a “abrirse al exterior” y a fortalecer su seguridad. Hoy, Odilia es una mujer que habla con confianza, coordina acciones durante emergencias y motiva a otras a involucrarse.
Su liderazgo ha inspirado a más mujeres de Sumach a participar en comités y capacitaciones, transformando la forma en que la comunidad se organiza y responde ante los desastres.
Actualmente, trabaja junto al COCODE en el fortalecimiento de los mecanismos de comunicación y alerta temprana, y continúa promoviendo la participación de las mujeres en la toma de decisiones locales.
Sueña con que más mujeres lleguen a ocupar espacios de liderazgo dentro de las COLRED, convencida de que la preparación y la unidad son la base de la resiliencia.
“Nosotras debemos hacernos valer, abrir puertas y salir de la zona de confort”