Más de 170 millones de mujeres y niñas enfrentan hambre ante
"El Niño" que podría batir récords

31 de julio de 2026 — Mientras “El Niño” se desarrolla sin precedentes en el océano Pacífico, millones de personas en África, Asia, América Latina y Medio Oriente enfrentan un aumento de hambre, brotes de enfermedades y desplazamiento forzado. Las mujeres y las niñas cargan con el peso más grande.

Ya hay 172.3 millones de mujeres y niñas en riesgo de inseguridad alimentaria en los países que se espera resulten más afectados por “El Niño”, un fenómeno que altera los patrones del clima en todo el mundo y que el cambio climático vuelve más frecuente e intenso.

“El Niño” traerá sequía a algunas regiones e inundaciones devastadoras a otras, y aumentará el riesgo de inseguridad alimentaria, desnutrición y enfermedades. En casi todos los países de mayor riesgo, hay más mujeres y niñas pasando hambre que hombres.

“Con los riesgos climáticos en aumento, este es un momento clave para invertir en las mujeres y las niñas como líderes de la adaptación y la resiliencia. La oportunidad de reducir el hambre y el desplazamiento futuros depende de actuar mucho antes de que la crisis se profundice, no de esperar a que ya se haya instalado”, dijo Marlene Achoki, Líder Global de Políticas e Incidencia en Futuros Resilientes de CARE International.

En 2015-2016, “El Niño “ más fuerte de la historia reciente afectó a unos 60 millones de personas en todo el mundo. Hoy el mundo enfrenta niveles de inseguridad alimentaria y desplazamiento mucho más altos que hace una década, agravados por conflictos, epidemias y la falta de fertilizante disponible o asequible. “El Niño” es un multiplicador de riesgos para muchas mujeres y niñas que ya enfrentan necesidades humanitarias agudas, con condiciones climáticas extremas e impactos en la seguridad alimentaria que, según los pronósticos, se prolongarán hasta 2027.

Tratar la desnutrición infantil se ha vuelto mucho más caro y difícil por el aumento de los costos, las interrupciones en la entrega de suministros y los recortes de ayuda. El costo promedio de los insumos para tratar a un solo niño con desnutrición en los países afectados por “El Niño” ha subido $40 desde que se cerró por primera vez el estrecho de Ormuz. Esto significa que ahora costaría $275 millones adicionales tratar a los casi 7 millones de niños que hoy viven con desnutrición, incluso antes de sentir los efectos de “El Niño”.

“Las mujeres y las niñas de Filipinas ya viven un ciclo de desastres que parece no terminar nunca. Varias de las provincias que hoy enfrentan sequía declararon estado de calamidad durante el último “El Niño” en 2024, y muchas aún no se recuperan. Este golpe cae sobre quienes tienen la menor capacidad de absorberlo.

Los pronósticos anticipan que la sequía dará paso a tifones menos frecuentes pero mucho más fuertes en los próximos meses. Eso significa que los hogares rurales, ya presionados por el alza del precio del arroz y del combustible, se ven obligados a sobrevivir a dos desastres uno tras otro”, dijo Reiza Dejito, Directora de País de CARE Filipinas.

“Casi una de cada tres personas en Somalia no tiene suficiente comida, y este hambre solo va a extenderse. En los últimos años, la gente de Somalia ha sido rescatada una y otra vez del borde de la hambruna gracias a aumentos súbitos y de último minuto en el financiamiento, pero nunca ha habido suficiente apoyo para una respuesta verdaderamente anticipatoria. Hoy el financiamiento para detener muertes prevenibles a gran escala es totalmente insuficiente”, dijo Ummy Dubow, Directora de País de CARE Somalia. “La sequía seguida de inundaciones ligadas a El Niño va a profundizar las desigualdades, aumentar las barreras para acceder a alimentos, ingresos y educación, y elevar el riesgo de violencia contra mujeres y niñas y de matrimonio infantil. Necesitamos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde”, agregó Dubow.

CARE International hace un llamado a una respuesta global urgente y coordinada para prevenir una catástrofe humanitaria. Se necesita con urgencia una mayor inversión en acción anticipatoria, preparación y respuesta, sobre todo en los países identificados como de alto riesgo ante los impactos de El Niño. Actuar antes de que las crisis se instalen ha demostrado una y otra vez que salva vidas, protege medios de vida y reduce el costo total de la respuesta humanitaria.

Junto a organizaciones locales y nacionales expertas, CARE International está fortaleciendo la preparación ante los peores impactos de esta crisis global. En estrecha colaboración con organizaciones lideradas por mujeres y arraigadas en las comunidades más golpeadas, CARE International apoya la formación de liderazgo para mujeres, reconoce sus habilidades esenciales y fortalece su confianza para preparar a sus comunidades ante la llegada de un desastre. Diseñados y liderados por estas mujeres, estos planes locales de acción temprana y sistemas de alerta responderán mejor a las necesidades y prioridades de las mujeres y las niñas cuando llegue la crisis.

El Fondo de Acción Temprana de CARE ya se ha activado y se especializa en este enfoque de acción anticipatoria liderado por mujeres. Al liberar financiamiento antes de que lleguen los impactos del clima extremo, el Fondo ayuda a los hogares en riesgo a tomar medidas preventivas: proteger cultivos y ganado, asegurar el suministro de agua, acceder a asistencia en efectivo anticipada y desarrollar una agricultura resiliente al clima, incluida la producción de fertilizantes locales.

“Invertir en acción anticipatoria y aprovechar el conocimiento de las mujeres para construir una preparación liderada localmente es mucho más efectivo que esperar a que la crisis estalle. Lo que hace falta ahora es la voluntad política y el compromiso financiero para actuar antes de que las vidas y los medios de vida lleguen a su punto de quiebre”, agregó Thuy-Binh Nguyen, Líder de Calidad de Programas en Futuros Resilientes.