EDUSAN - CHIMALTENANGO
Nutrición, educación y espacios dignos para crecer mejor
En Guatemala, muchas niñas y niños llegan a la escuela sin haber consumido una comida nutritiva. Esta realidad afecta su concentración, aprendizaje y oportunidades a largo plazo. Aunque la escuela es uno de los espacios más estables en la vida de la niñez, no siempre cuenta con las condiciones necesarias para promover una alimentación adecuada ni hábitos saludables.
Esta iniciativa, fortalece la nutrición y el aprendizaje desde la escuela, transformándola en un espacio donde niñas, niños, docentes y familias adquieren conocimientos, prácticas y entornos que favorecen una vida más saludable.
1,200
niños y niñas
100
docentes
+5,000
participantes indirectos
Una tarea pendiente...
Guatemala enfrenta una de las crisis de desnutrición infantil más profundas de América Latina, especialmente en comunidades indígenas del Altiplano Central. En estos territorios, la falta de acceso a alimentos nutritivos, la limitada educación alimentaria y la ausencia de infraestructura escolar adecuada se combinan para afectar el desarrollo físico y cognitivo de la niñez.
Muchas escuelas carecen de cocinas funcionales, comedores seguros y recursos educativos que permitan integrar la alimentación saludable como parte del proceso de aprendizaje. Esta situación limita el impacto del Programa de Alimentación Escolar y reduce el potencial de la escuela como espacio protector y formativo.
Educación + Nutrición
El proyecto impulsa un modelo integral que aborda simultáneamente la nutrición, la educación alimentaria y las condiciones físicas de las escuelas, trabajando de forma articulada con niñas y niños, docentes, familias y comunidades educativas.
- Alimentación nutritiva y mejores prácticas alimentarias
Las niñas y niños reciben apoyo nutricional para prevenir deficiencias como la anemia, junto con acciones dirigidas a familias y comunidades escolares para promover hábitos de alimentación saludable, higiene y consumo de agua segura. Estas prácticas buscan que los cambios en la alimentación se mantengan también en el hogar.
- Educación alimentaria desde el aula
La escuela se convierte en un espacio activo de aprendizaje sobre nutrición y bienestar. Docentes y familias fortalecen sus conocimientos a través de procesos formativos presenciales y herramientas digitales que integran contenidos sobre alimentación, estilos de vida saludables, higiene y derechos, adaptados al contexto local y disponibles incluso sin conectividad.
- Infraestructura escolar digna y segura
El proyecto mejora las condiciones físicas de las escuelas mediante la construcción y equipamiento de cocinas y comedores, así como el fortalecimiento de huertos escolares. Estos espacios permiten preparar y consumir alimentos en condiciones seguras, al tiempo que refuerzan el aprendizaje práctico sobre nutrición y producción de alimentos.
Mejor nutrición, mejores resultados
A través de este enfoque, se espera lograr:
Niñas y niños mejor alimentados, con mayor capacidad de concentración y aprendizaje.
Escuelas con mejores condiciones para preparar y servir alimentos de forma segura.
Docentes y familias con mayores conocimientos para promover hábitos alimentarios saludables.
Comunidades educativas que integran la nutrición como parte del proceso formativo
Este proyecto apuesta por cambios duraderos. Al fortalecer capacidades locales, mejorar infraestructura escolar y promover educación alimentaria con enfoque de derechos, el proyecto contribuye a que las prácticas saludables continúen más allá de su implementación, fortaleciendo el rol de la escuela como un espacio clave para romper el ciclo intergeneracional de la desnutrición.