El compromiso de salvar vidas y mejorar la calidad de vida de quienes lo necesitan, se ha puesto en marcha un plan de respuesta humanitaria integral en 32 municipios en Guatemala. Esta iniciativa atiende de manera urgente los problemas de falta de alimento, desnutrición y enfermedades que afecta a familias del noroccidente y norte central del país.
Te contamos cómo trabajamos para llevar bienestar a cerca de 139,565 personas:
Seguridad Alimentaria:
Acceder a alimentos con dignidad para que ninguna mesa se quede vacía y los hogares puedan acceder a víveres básicos sin caer en situaciones desesperadas, 3,000 familias (alrededor de 15,000 personas) recibirán un apoyo económico directo a través de transferencias monetarias y cupones canjeables durante tres ciclos. Se enfocará en cuatro municipios de Huehuetenango: Chiantla, la cabecera departamental de Huehuetenango, Santa Cruz Barillas y Santa Eulalia. Todo este proceso se realiza con total transparencia, se escucha a la comunidad mediante mecanismos de rendición de cuentas.
Nutrición:
Brigadas que caminan el territorio que velarán por la salud y nutrición, recorrer las comunidades con accesos más difíciles en ocho municipios priorizados. En estas visitas se utilizan herramientas adecuadas (peso, talla y medida del brazo) a 18,701 niñas y niños de seis a 59 meses, así como a 5,034 mujeres embarazadas y lactantes. En total, se proyecta examinar a 56,823 personas para detectar a tiempo cualquier problema de malnutrición y brindarles el tratamiento que salve sus vidas.
Salud:
Además, se fortalece la atención de 94 puestos y centros de salud en 9 municipios, dotándolos de medicamentos, equipos e insumos médicos esenciales. Las y los trabajadores de salud de primera línea (543 profesionales capacitados) se preparan también para vigilar y contener brotes de enfermedades como el sarampión y la malaria, se brinda más de 76,000 consultas de atención primaria con un trato digno, confidencial y sin discriminación. ¡Y la comunidad también se capacita! Se selecciona y acredita a 150 agentes comunitarios, quienes aprenderán sobre vigilancia nutricional y promoverán en los vecindarios prácticas de lactancia materna, higiene e hidratación, se alcanza de forma directa a 1,200 personas.
Agua Segura e Higiene en el hogar:
Tener agua limpia es un derecho y una base para la salud. Por ello, 1,300 hogares de dos municipios recibirán filtros ecológicos para asegurar agua limpia para beber, acompañados de talleres prácticos para su buen mantenimiento. Se entregan 1,300 kits de higiene (con artículos personales, domésticos y de gestión menstrual) bajo metodologías comunitarias y participativas que promueven la salud desde el hogar.
Protección: promoción de espacios seguros para las mujeres y niñas:
Una comunidad sana es una comunidad sin violencia. Este proyecto abraza de manera prioritaria la protección de las mujeres y niñas frente a riesgos de violencia, explotación o abuso. Brindamos acompañamiento psicosocial, gestión de casos, asistencia directa a familias en alto riesgo, junto a la creación de espacios seguros donde su integridad física y mental es prioridad. Todo esto bajo un código de conducta estricto y confidencial que no causa daño y respeta los derechos humanos de cada persona.
¡Caminamos y transformamos en comunidad!
Este proyecto es la muestra que la unión y el respeto a la pertinencia cultural, con la escucha activa de las necesidades reales de las comunidades, salvamos vidas y construimos un entorno justo y saludable.
Un proyecto financiado por el Fondo Humanitario para Guatemala