IRM

Irma Yolanda Arana ha vivido siempre en el barrio El Gallito en la zona 3 de la ciudad de Guatemala, cuenta con una tienda allí y recuerda lo que la motivó a ingresar al proyecto Nutriendo el Futuro en ese sector, “…cuando yo empecé con mi negocio juntaba el dinero de mi gasto y el de la tienda, de allí agarraba para lo que me iba a servir diariamente, prácticamente era un desorden”.

irl

En el caserío Pachay, aldea Las Lomas de San Martín Jilotepeque, vive Irlanda junto a su joven familia, conformada por su esposo, sus hijas Leidy y Jeimy de 4 y 1 año. Decidió establecerse en un lugar rodeado de naturaleza para combinar, su vocación como maestra de educación pre primaria y la vida en el campo.

CEL

Entrecruzando hilos multicolores, Celestina repasa su vida en un abrir y cerrar de ojos: “Cuando nosotros crecimos solo mis tres hermanos chiquitos estudiaron. Mi papá me dio un año en la escuela y así saqué el primer grado de primaria”, y agrega con enorme satisfacción: “hace unos años empecé a aprender a hablar el español. Leo despacio… pero puedo escribir y firmar”.

mig

“Somos nueve y logramos juntar Q.10” Nohemí y su grupo integrado por esposo, hijos, sobrinos y amigos, están varados en el municipio de Esquipulas, llegaron la noche anterior a la Casa del Migrante San José, ubicada a 12 kilómetros de “Agua Caliente” una de las fronteras que divide Guatemala y Honduras.

Ana

Una sonrisa espontánea se dibuja en el rostro de Ana Sagastume al hablar de la comunidad Los Lirios y la describe como, “un lugar bonito para vivir…aquí nos apoyamos entre mujeres y es algo difícil de encontrar en otros lugares” y esto ha sido, en parte, fruto del trabajo que en los últimos 6 años ha realizado el proyecto Nutriendo el Futuro en el municipio de Masagua, Escuintla.

Quiche

Al verse sola con un hijo con discapacidad física, Lucy supo que tendría que luchar con todas sus fuerzas para salir adelante.